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¿Quién paga la transferencia de un coche? Reparto de costes entre comprador y vendedor

GO-Transferencias
September 29, 2026
11 min read

El comprador es generalmente quien paga la transferencia de un coche, asumiendo el coste de las tasas de la DGT y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Por su parte, el vendedor suele responder por el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica del año en curso; no obstante, ambas partes pueden negociar un reparto de gastos distinto según el acuerdo alcanzado.


Comprar o vender un vehículo de ocasión suele ser un proceso emocionante que, lamentablemente, a menudo se ve empañado por la incertidumbre sobre los gastos de gestión. La duda sobre quién debe asumir el coste del cambio de nombre genera tensiones innecesarias entre las partes, lo cual retrasa firmas y complica acuerdos que deberían ser sencillos. Es fundamental comprender que, más allá de los pactos privados, existen normativas fiscales y prácticas de mercado que definen con precisión las obligaciones de cada figura en la transacción. En este artículo, analizamos detalladamente el reparto de costes entre comprador y vendedor, detallando desde las tasas de la DGT hasta la liquidación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Aprenderá a diferenciar sus responsabilidades legales, las particularidades de la compraventa profesional frente a la particular y las claves para negociar un reparto transparente que garantice la total seguridad jurídica de su operación.

La norma general: ¿Quién asume los gastos de cambio de nombre?

Gestor administrativo explicando el contrato de compraventa y el reparto de gastos a un cliente en la oficina
El asesoramiento profesional ayuda a determinar quién debe asumir cada gasto en la compraventa.

Determinar quien paga la transferencia de un coche es, con frecuencia, el primer punto de debate al cerrar una compraventa. En España, la norma general no viene impuesta por una ley estricta que obligue a una de las partes a desembolsar el dinero, sino por el uso y la costumbre mercantil. Bajo esta premisa, es el comprador quien asume habitualmente los gastos derivados del cambio de titularidad.

Es fundamental distinguir entre la responsabilidad administrativa y el acuerdo económico. Según el Reglamento General de Vehículos, el comprador tiene la obligación legal de solicitar la renovación del permiso de circulación ante la DGT en un plazo de 30 días tras la firma del contrato. No obstante, el abono efectivo de las tasas e impuestos es un pacto comercial libre entre las partes. En GO-Transferencias vemos a diario cómo este factor se convierte en una pieza clave de la negociación; a menudo, el precio de venta se ajusta a la baja para que el comprador cubra los costes de gestión e impuestos.

Si estás inmerso en una transferencia de coche entre particulares, lo más frecuente es que el adquirente liquide el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y las tasas de tráfico. Sin embargo, nada impide que ambas partes acuerden repartir estos importes al 50% para facilitar el acuerdo, una flexibilidad que procesamos con agilidad y seguridad jurídica a través de nuestro sistema de gestión 100% digital con firma por SMS.

Gastos detallados para el comprador de un vehículo

Documentación legal de la DGT y mazo de madera representando la seguridad jurídica en el cambio de nombre
La seguridad jurídica es fundamental al liquidar impuestos como el ITP o las tasas de tráfico.

Una vez aclarado que el uso y la costumbre sitúan el desembolso en la parte adquirente, es vital desglosar en qué se gasta exactamente el dinero. El comprador se enfrenta a tres bloques económicos principales que debe conocer para no llevarse sorpresas en el presupuesto final. Aunque el importe total suele oscilar entre los 150 y los 400 euros para un vehículo convencional, la cifra exacta depende de factores geográficos, técnicos y del valor del coche.

  1. Tasas de la Dirección General de Tráfico (DGT): Este es un coste fijo a nivel nacional que se abona para que Tráfico actualice sus registros y emita el nuevo permiso de circulación. Actualmente, la Tasa 1.1 para coches, furgonetas y camiones está fijada en 55,70 euros. En el caso de los ciclomotores, este importe se reduce a 27,85 euros. Sin este pago, la administración no procesará el cambio de titular.

  1. Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP): Representa el gasto más variable y suele ser el centro de la duda sobre quien paga la transferencia de un coche. Se liquida mediante el Modelo 620 en formato físico o el Modelo 621 para tramitación online. A diferencia de las tasas de tráfico, el ITP depende de la Comunidad Autónoma donde resida el comprador. El tipo impositivo oscila generalmente entre el 4% y el 8% del valor fiscal del vehículo. Es importante recalcar que este porcentaje no se aplica sobre el precio de venta acordado, sino sobre el valor oficial que el Ministerio de Hacienda asigna al modelo según sus tablas anuales de depreciación. Utilizar una calculadora de precio de transferencia es fundamental para evitar errores en la autoliquidación que podrían derivar en sanciones de la Agencia Tributaria.

  1. Honorarios de la gestoría administrativa: Aunque un particular puede intentar gestionar el trámite de forma presencial, la complejidad técnica y la dificultad para obtener citas previas hacen que la gran mayoría de compradores deleguen esta tarea en un Gestor Administrativo Colegiado. Al realizar una transferencia de coche entre particulares a través de nuestra plataforma, el comprador asegura el cumplimiento del plazo legal de 30 días, evitando multas por demora. Los honorarios cubren la verificación de impedimentos legales en tiempo real y la emisión del justificante profesional para circular, un servicio que aporta una seguridad jurídica imposible de obtener en una gestión por cuenta propia.

Impuestos y trámites que corresponden al vendedor

Aunque el grueso de los costes suele recaer en la parte adquirente, el vendedor no está exento de obligaciones económicas y administrativas para que la operación sea legalmente válida. El principio fundamental es que el vehículo debe entregarse libre de cargas, gravámenes o impedimentos que bloqueen su tramitación en el Registro de Vehículos de la DGT.

El primer gasto ineludible es el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), conocido popularmente como el numerito. La ley establece que el obligado al pago es quien figure como titular del coche a fecha 1 de enero. Por tanto, el vendedor debe haber liquidado el recibo del año en curso antes de proceder con la venta. Es importante recordar que Tráfico no autorizará el cambio de titularidad si existen deudas pendientes por este impuesto municipal en el sistema informático de la Agencia Tributaria.

Otro trámite esencial, aunque a menudo ignorado, es la notificación de venta de vehículo. Aunque conlleva una tasa de la DGT de 8,67 euros, es la herramienta de protección jurídica más potente para el vendedor. Al realizar esta notificación, se comunica formalmente a la Administración que el coche ya no está bajo su responsabilidad, evitando así que le lleguen multas de radar, sanciones por falta de seguro o reclamaciones por el pago del IVTM del año siguiente. En GO-Transferencias tramitamos esta notificación de forma instantánea tras la firma por SMS, blindando la posición del vendedor desde el primer minuto.

Finalmente, si el vehículo fue adquirido mediante financiación, es probable que exista una reserva de dominio inscrita en el Registro de Bienes Muebles. La cancelación tanto económica (el pago de la deuda restante) como registral (la obtención de la carta de pago y el levantamiento del asiento en el registro) corresponde íntegramente al vendedor. Sin esta gestión previa, cualquier intento de determinar quien paga la transferencia de un coche quedará en pausa, ya que la DGT denegará la expedición del nuevo permiso de circulación hasta que el coche esté administrativamente limpio.

Diferencias entre comprar a un particular o en un concesionario

Primer plano de una persona firmando digitalmente el contrato de compraventa en su smartphone
La tecnología de firma por SMS facilita la gestión de gastos entre particulares sin desplazamientos.

La elección del canal de compra altera significativamente la estructura de costes y la respuesta a quien paga la transferencia de un coche. Cuando se acude a un concesionario o a un establecimiento de compraventa profesional, lo habitual es que el vehículo se entregue con un precio llave en mano. Esto significa que los gastos de gestión y las tasas de tráfico ya están integrados en el precio final. Sin embargo, existe una diferencia fiscal crítica: en estas operaciones no se abona el ITP, sino el 21% de IVA que ya viene desglosado en la factura de compra.

En la transferencia de coche entre particulares, la dinámica es distinta. Aunque el precio de venta suele ser inferior al de un concesionario, el comprador debe añadir al presupuesto el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este impuesto, que varía entre el 4% y el 8% según la comunidad autónoma, se calcula sobre el valor tablas de Hacienda y no sobre el precio real de venta. Para evitar errores de cálculo en esta fase, recomendamos utilizar nuestra calculadora de precio de transferencia antes de formalizar cualquier pago.

La principal desventaja histórica de comprar a un particular era la falta de garantías procesales frente a la estructura de un concesionario. En GO-Transferencias eliminamos esta brecha actuando como un tercero de confianza. Nuestra tecnología de firma por SMS aporta una seguridad jurídica equivalente a la gestión presencial, pero con la agilidad de lo digital. Mientras que en un concesionario esperas días por la documentación, nuestra plataforma permite que particulares de diferentes provincias cierren el trámite de forma transparente, garantizando que el dinero y la titularidad cambien de manos bajo la supervisión de gestores administrativos colegiados.

Cómo negociar el reparto de gastos en la compraventa

Negociar con datos precisos es la única forma de evitar fricciones innecesarias durante el cierre de la venta. Cuando surge la duda sobre quien paga la transferencia de un coche, el argumento más sólido es el coste real del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. En vehículos de alta cilindrada, motores de gran litraje o modelos de lujo, la carga fiscal puede superar los mil euros, lo que legítimamente motiva al comprador a solicitar una rebaja en el precio de venta para compensar ese desembolso adicional.

Para llegar a la mesa de negociación con ventaja, recomendamos utilizar nuestra calculadora de precio de transferencia. Disponer de una cifra exacta basada en las tablas oficiales de Hacienda permite que el acuerdo no se base en suposiciones, sino en la realidad económica del trámite. Presentar este desglose al vendedor ayuda a justificar un ajuste en el precio final de forma objetiva.

Una estrategia equilibrada que facilita el consenso es proponer el reparto de los honorarios de la gestoría al 50%. Aunque el comprador asuma habitualmente los impuestos y tasas, compartir el coste del servicio profesional asegura que ambas partes tengan acceso directo al estado del trámite y a la seguridad jurídica que aporta un Gestor Administrativo Colegiado. Este pacto no solo alivia el presupuesto del adquirente, sino que garantiza al vendedor que la gestión se realizará de forma inmediata, eliminando cualquier riesgo de responsabilidad civil o administrativa tras la entrega de las llaves.

Tabla comparativa de costes y responsables

Para visualizar de forma rápida la estructura económica de la operación y entender finalmente quien paga la transferencia de un coche, hemos sintetizado los conceptos clave en la siguiente tabla. Estos importes reflejan la realidad administrativa actual y los acuerdos más frecuentes que procesamos diariamente en nuestra plataforma digital.

Concepto

Responsable Habitual

Importe Aproximado

Tasa DGT (Cambio titularidad)

Comprador

55,70€ (turismos) / 27,85€ (ciclomotores)

ITP (Modelo 620 o 621)

Comprador

4% al 8% del valor fiscal del vehículo

Honorarios Gestoría

Comprador (o pacto al 50%)

Según gestión digital o presencial

IVTM (Impuesto Circulación)

Vendedor

Según potencia fiscal y municipio

Informe de Tráfico

Comprador (para verificación)

8,67€ (tasa oficial DGT)

Notificación de Venta

Vendedor (por seguridad)

8,67€ (tasa oficial DGT)

Esta comparativa sirve como guía base para cualquier negociación. Es importante recordar que, aunque el IVTM debe estar pagado por el vendedor para que la DGT autorice el trámite, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales es el factor que más varía el presupuesto final. Por ello, recomendamos encarecidamente emplear una calculadora de precio de transferencia para obtener el dato exacto según su comunidad autónoma. La claridad en estas cifras permite que la firma por SMS se realice sin dudas económicas pendientes, garantizando una transición de titularidad limpia y profesional.

Preguntas frecuentes sobre quién paga la transferencia

Para finalizar, resolvemos las dudas más comunes que gestionamos diariamente como expertos en la materia sobre quien paga la transferencia de un coche.

¿Quién paga el modelo 620 o 621? El obligado tributario es el comprador, ya que es el sujeto pasivo del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Para conocer el importe exacto según su comunidad, recomendamos usar nuestra calculadora de precio de transferencia.

¿Quién asume la gestoría en regalos o herencias? En transmisiones gratuitas, el beneficiario (quien recibe el vehículo) es quien debe abonar los honorarios y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, al ser la parte que incrementa su patrimonio.

¿Qué sucede si el comprador no completa el trámite en plazo? El comprador dispone de 30 días legales; superado este tiempo, se enfrenta a sanciones económicas de la DGT. Para evitar riesgos, el vendedor debe tramitar la notificación de venta de vehículo de forma inmediata tras la entrega.

¿Es posible pactar que el vendedor pague todo? Absolutamente. Existe libertad contractual en cualquier transferencia de coche entre particulares. Si ambas partes acuerdan que el vendedor sufrague los costes como parte de la negociación, el cambio de titularidad se procesará con total normalidad.


Entender quién debe asumir los gastos del cambio de titularidad es fundamental para evitar malentendidos durante la compraventa. Aunque lo habitual es que el comprador pague las tasas y el impuesto de transmisiones, cada acuerdo es único y puede negociarse libremente. Si prefiere evitar errores en el cálculo de importes o simplemente busca ahorrar tiempo con un proceso gestionado de forma segura, contar con asesoramiento profesional es la mejor opción. Para delegar estos trámites en manos expertas, puede gestionar su Transferencia de Coches con nosotros y asegurar que todo se resuelva sin complicaciones legales.